Saber vender ideas

Ese día en mi clase de Teoría de Decisiones aprendí una cosa muy importante gracias a mi profesor de ese ciclo, papi Puccio: Sus ideas pueden tener mucho valor pero si no la saben vender, por más buenas que sean jamás podrán ser tomadas en cuenta, ya que habrá alguien detrás de ustedes para hacerlos caer. Comenzó con la historia.

Había sido gerente comercial de una importante compañía de materiales (o de ese rubro), encargado además de la gestión de pagos a la diversidad de trabajadores en aquellos tiempos de hiperinflación en los tiempos de, ahora presidente de nuevo, Alan García, en la segunda mitad de la década de los 90.

La situación era crítica en el país y la inflación desmesurada hacía que los billetes valieran nada, por lo que bien podías llevarte tu sueldo consistente de cientos de billetes y tener muy poco que comprar. Los pagos se realizaban en la misma sede de la compañía y no disponían de un banco que funcione como agente para realizarle la entrega de sueldos a sus trabajadores.

La plana de trabajadores de la compañía constaba de diversos tipos de profesionales o personas de oficio, desde albañiles hasta ingenieros. Los pagos se realizaban siempre el mismo día a fines de mes. No pasó mucho tiempo hasta que comenzaran a ser víctimas de sistemáticos atracos perpetrados por delincuentes que conocían la bien estricta manera de operar los horarios en la compañía.

La seguridad era muy importante y los asaltantes no tenían reparos en, de seguro, llegar a usar sus armas si es que alguien oponía resistencia, por lo que la cabeza de nuestro amigo estaba en juego. “Si custodia dinero, ha de estar protegido”. La Gerencia se impacientaba y el directorio debía preparar un plan de seguridad capaz de detener de algún modo toda esta ola de asaltos y robos de dinero en el día de los pagos de los trabajadores.

El Gerente comercial, ingeniero industrial de profesión (egresado de la PUCP), decidió entonces ponerse a elaborar su plan de pagos en cronogramas distintos valiéndose de distintas características como segregación en grupos por profesión o tipo de área. El modelo, luego de ser pulcramente trabajado, estaba finalmente terminado: Un despliegue de conocimiento donde fluían no solo conocimientos de matemática y estadística, sino de gestión de tiempos y mucha, mucha inversión de materia gris.

El día de exponer ante el directorio su nuevo plan de pagos había llegado. En la reunión no solo estarían aquellos que pretenderían examinar sus deducciones, sino también varios que querían ver rodar su cabeza, con ansias de aspirar un poco más de estatus y desplazarlo del puesto. Debía ser calculador pero directo. Sin una base lo suficientemente buena de su modelo, todos esos profesionales ingenieros terminarían desbaratando su plan de acción y accediendo a su puesto, y a su paga.

Comenzó la exposición. El modelo fue presentado como el teorema de Haggen para la gestión de tiempos. El directorio observó con agrado la ponencia de su recurso más esforzado, intentando dar solución a un problema que los aquejaba como causa común. Tiempos, plazos, pagos, cronogramas, planeamiento, horarios, todo había sido considerado y encajaba perfecto. El teorema de Haggen había dado resultado.

Al final de la exposición habían varios grupos de ingenieros que debieron opinar en torno a lo planteado. Era sencillamente muy bueno.

Los de la UNI no dudaron.

-Claro, el teorema de Haggen, era evidente, no entendemos por qué no lo usaste antes.

-Obvio, el teorema de Haggen. – Dijeron los de la Universidad de Lima.

-Desde luego, no entendemos a qué viene esta reunión si esa solución debió darse hace mucho. – Espetaron los ingenieros de San Marcos:

Solo uno de este último grupo de sanmarquinos dijo tímida y sinceramente: – Ingeniero, a mi jamás me enseñaron el teorema de Haggen ¿podría explicármelo?

-Con tanto gusto señor -respondió el gerente comercial y comenzó a explicarlo.

El teorema de Haggen no existía…

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One Response to Saber vender ideas

  1. Erwin says:

    Plop! si px, hay toda una mezcla de ser un buen generador de ideas, hacerlas factible, estructurarlas bien pero si es una idea que requiere imperiosamente del trabajo o presentacion con otros, como una idea de negocio, un modelo de solucion a un problema en una org. la presentacion de la idea es Fundamental, realmente de nada serviría si no se sabe como explicar la idea

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