Ayer terminé de leer mi librito El Cliente, de John Grisham. Ya se me había prolongado bastante el terminarlo debido a que me cogió con el inicio de las clases. Ya en décimo ciclo las cosas se han puesto un poco pesadas y he sentido una especie de arrepentimiento parcial de no haber llevado ciertos cursos en verano con profesores un poco de menos nivel, de manera que haya podido aprovechar un poco éste para tenerlo más libre y retomar el trabajo.
Introducción
Ya volviendo al tema del libro, pues sí, lo terminé. Es la tercera novela que leo de Grisham, la primera fue Cámara de Gas (cuyo final no me gustó del todo) y la siguiente fue El informe Pelícano, que me hizo seguir teniendo gusto por este autor de thrillers. Debo comentarles que compré el segundo libro, a pesar que el primero no me haya gustado, pero fue básicamente por lo hueco del final que me dejó con un sinsabor justificado, dado que Cámara de Gas es un libro de más de 700 páginas (publicado por Editorial DeBolsillo).
El Cliente, con poco más de 450 páginas, es un libro que me sigue teniendo fe en el autor (razón por la cual tengo dos libros aún sellados pendientes por leer: Legítima Defensa y Tiempo de matar) por su excelente narrativa, algo compleja en cuanto a terminología jurídica (pero que he logrado entender ya más en esta tercera novela que me adentra de a pocos a entender el funcionamiento del sistema judicial norteamericano), entrante en detalles, de descripciones laterales de personajes describiendo incluso hechos que forman parte de su personalidad, dando una idea vívida de la forma de comportarse y expresarse de cada uno (sin llegar a ser un Shakespeare).
La novela
El Cliente es una novela que, como tal vez habrán leído por allí, narra la historia de un niño de 11 años, de nombre Mark, que, por esas circunstancias de la vida, presencia, junto a su hermano 3 años menor, un suicidio, pero además oye del mismo suicida un secreto que quería llevarse a la tumba y que ahora solo Mark conoce.
Mark intentará seguir normal con su vida pero la mafia, los abogados, las leyes, un trauma de su hermano menor (que se prolongará por toda la novela) y otros factores, harán que Mark tenga que enfrentar este episodio exponiéndose a amenazas, incluso planes para atentar contra su vida, etc.
Mark, en el camino, conoce a la Sra. Love, o Reggie, como prefiere que la llamen), una abogada de más de 50 años con un pasado psiquiátrico alarmante, del cual se encuentra -al parecer- completamente repuesta, pero que la ha llevado a tomar caso de abuso de menores y maltrato, pero ninguno como el que le presenta Mark.
Luego Mark emprenderá una aventura junto a su abogada, con intervenciones telefónicas, matones de por medio, saleros con micrófono, etc. para confirmar si el secreto que tiene consigo es en realidad verdadero o solo se trata de una mala broma del difunto suicida.
Crítica
El final se torna predecible, aunque por momentos da qué pensar, con una especial chispa de emoción que solo el autor sabe impregnar en sus escritos, haciendo que no puedas parar de leer hasta, por lo menos, terminar el capítulo.
En la novela el final no se encuentra fijamente escrito en cuanto al desenlace de ciertos personajes pero se vuelven bastante evidentes, de modo que no hace falta. La calidad del relato puede hacer que, por momentos, puedas sentir tan vívidamente las emociones de los personajes que sientes que lo ves y vives todo.
El Cliente es más que una novela policial o un thriller del mismo género. Es una novela para disfrutar, aprender y compartir, razón por la cual hago esta reseña, razón por la cual, espero, tengan la misma dicha que yo, al leerla