Este mes de julio me encuentro ya libre de las labores … laborales (?), esto es, ya no me encuentro trabajando. Debo admitir que este retorno a mi vida parasitaria tiene más un sentido de descanso pero al mismo tiempo de priorizaciones y es que el tener que rendir mis 9 exámenes finales, de 10 cursos que ando llevando, estando en el trabajo que era algo no muy sensato del todo.

El retorno a un centro trabajo fue una experiencia bastante grata, aunque reconozco que sigo teniendo problemas con los principios de autoridad, el hecho de saber que tengo que obedecer las órdenes de alguien, que es obviamente mi superior o jefe, por más buena gente que sea, se me hace bastante difícil. Por suerte mi ex-jefe fue una persona con un carácter bastante fuerte pero que en cada felicitación que me daba me hacía sentir que era importante en donde me encontraba y no una simple pieza más de un rompecabezas laboral o en una lista de nómina para practicantes con un sueldo bastante triste (como comprenderán … organismos estatales).
Aún recuerdo el primer día cuando yo, todo entusiasta, creé un modelo de ejecución de un proceso en batch para la actualización de unos cálculos en la base de datos usada de manera permanente (traducción: unos dibujitos donde se veía un flujo de datos, sumas, restas, nada del otro mundo si es que lo llegas a entender … salve Tino). Tal vez no era consciente de la autoridad que se debe tener allí para crear modelos de esa categoría o el hecho de saber que mi modelo jamás sería implementando, tratándose de mi como un simple practicante, ni siquiera contratado, y menos con un título de ingeniero, pero bueh … es el espíritu de la UNI xD.
Mis primeros días fueron bastante aburridos, realizando tareas que consideraba subestimantes como consultitas a base de datos, aunque luego ya se pusieron a consultas bastante complejas, pero que no pasaban de ser eso. Me aburría tanto que, sumándole a que no tenía acceso a internet, me entretenía enviándome sms’s recíprocos con la chica a la que llamo enamorada (a ver si ella refuerza ese concepto o soy solo yo u_u), llegando a ser bastante evidente … al límite que mi jefa, sep la superior de mi jefe, llegó a intervenirme para cuestionarme sobre en qué se basaban mis labores y yo … todo obediente, se los dije: “Hice lo que me pidieron y ya está, pregunté que si había algo más y aún me encuentro esperando.” (Y sí, es que mi jefe era una persona bastante ocupada). La jefa solo atinó a decirme que ella formaría parte de un nuevo proyecto en el que me habían incluído y del cual formaría parte activamente.
Desde ese día ya las cosas tuvieron un poco más de nivel y, por ende, respeto a mi persona. Al final con esta jefa, bastante joven y con vestidos y un cuerpo bastante fashion, llegué a llevarme bastante bien, aunque no por eso evitaba siempre saludar al llegar al trabajo (por mis constantes tardanzas) y despedirme cuando me iba (por mis escapadas a veces y porque otras veces ya me tenían largo rato allí con labor tras labor, comprometiendo mi horario de clases en la facultad).

