El día de mañana, domingo 03 de octubre del 2010, son los comicios electorales en la ciudad de Lima (y en otros departamentos al interior del país). Se trata de una “fiesta democrática”, o alguna tontería similar, donde millones de peruanos se lanzan a las urnas a votar por el candidato de su preferencia, aunque sea muchas veces el mal menor.
No son pocas las veces que se llega a lo mismo. Realmente la gente jamás se encuentra convencida por un candidato (o candidata) de manera completa. Esta vez el ambiente electoral se ha visto empañado por los clásicos trapitos sucios, sobre todo para la alcaldía de Lima. Tenemos a un alcalde cuyo hermano, y el mismo, fue relacionado a una mafia organizada del gobierno vinculado con un ex-presidente corrupto y asesino. Al final este curioso postulante terminó siendo desplazado por una tacha que le interpusieron por no haber vivido en Lima el tiempo mínimo para poder postular a esta comuna ¿qué partido político habrá estado detrás? Ni idea. Al final terminó postulando a una tía actriz que madera de alcaldesa tenía muy poco. Terminó renunciando y entrando su teniente alcalde, que no llegará al 5% según las encuestas.
¿Qué más? Tenemos a un abuelo religioso que no ve con muy buenos ojos a los gays, por lo que de momento habrán varios miles de votos, si es que no millones, que se le irán. Es bastante conservador, sin llegar a ser lo suficientemente radical o de izquierda como la otra postulante a la alcaldía, aka Susy, que ha sido víctima -y tal vez sí aplique el término- de una campaña sistemática por parte de un diario que solía leer. Ha sido tan asquerosa la campaña contra esta señora que hasta ganas de votar por ella me han dado. Sin embargo, el hecho de ser partidaria de la legalización de las drogas, amnistía a varios terroristas y estar vinculada a grupos radicales dizque reformados, entre otras hierbas, hace que se me quiten las ganas.
Su más cercana contendora es una ahora no tan rechoncha señora, ex-postulante a la presidencia de la República, cuyos audios telefónicos fueron intervenidos -el término de moda es en realidad “chuponeados”- por quién sabe quién. El hecho es que en estos audios la tía terminaba mandando todo al diablo, en verdad dijo “al poto”, incluyendo la alcaldía. ¿La razón? Las últimas encuestas no la favorecían del todo. Es más, la señora con su asesor estaban acordando el visitar a la compañía de estadísticas para “mover un poco las cifras” a favor de la susodicha, a fin de no empañar la gran campaña que tenían desplazada, con cantante popular chicha, Tongo, incluido.
El resto de candidatos se reparten un 10% bastante triste, incluyendo votos en blanco y viciados creo. Al final tenemos a Hulk, el helicóptero, Frito Lay, tía Poto, tía roja, huevo duro, etc.
Lo peor es que encima me mandan votar a un lugar de mierda bastante lejano de mi hogar, no sé por qué, al cual no sé ni llegar (o sabiendo, siempre me olvido) y mucho menos a tiempo. Sigo dudando en torno a mi voto, los planes no me convencen del todo, aunque sé que muchos votan/remos sin haberlos revisado siquiera superficialmente. ¿Carisma? A tirar los dados de nuevo para la alcaldía. Favoritas: las tías.


