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Se acabó la UNI

Creo que hoy recién podría escribir este artículo. Aunque mis clases de último ciclo acabaron hace más de 1 mes, la realidad es que recién ahora podría decir que se acabó la UNI. Hoy, 11 de septiembre del 2010, es mi ceremonia de graduación. Es curioso que se haya elegido es fecha ya que coincide con la conmemoración americana de la tragedia del 11 de septiembre por el ataque a las torres gemelas. En fin, la fecha está dada y ya todo está dispuesto.

Son casi las 2 am y no tengo sueño, aunque al menos me resulta positivo porque con tan solo horas me encuentro más o menos animado por mi ceremonia y es algo inusual ya que hasta hace unas horas me encontraba bastante indispuesto. Será que me he comprado una nueva corbata o que he podido comprobar que no estaba tan obeso como pensaba. Será el sereno (como dirían mis amigos mexicanos) pero al menos ya siento algo de ambiente de graduación, quiero disfrutar esa ceremonia ya que, después de todo, es una fiesta.

Me alegra saber que me podré graduar con varias de mis muy cercanas amigas, muchas de ellas maestras -como les suelo decir- por haberme soportado todo este tiempo. La universidad ha sido una etapa bastante amable, curiosa, estresante, gratificante, llena de anécdotas. He conocido a muchas excelentes personas y a otras con las que no me he llevado tan bien al inicio pero luego siempre intento conocerlas a fondo, ya que por allí leí que si no nos cae una persona es que a veces no la conocemos lo suficiente como para descubrir su lado bueno.

Son innumerables las amanecidas que me di “gracias” a trabajos de la universidad, “gracias” al tener que estudiar para mis exámenes parciales y finales, entregas de monografías y avances, exposiciones, controles de lectura y demás, aunque también debo reconocer que el esfuerzo fue mucho más arduo al inicio, cuando estaba en la facultad de Ciencias y el ritmo y complejidad de las pruebas y trabajos era casi inhumano, pero qué se le hace pues “somos de la UNI” (o no solo eso, sino Ingenieros de la UNI).

Cuántas veces mi casa fue punto de reunión, muchas veces por mi sentido de pereza y el hecho de saber que tendría que alistarme e ir a la universidad o a la casa de quién sabe qué amigo a hacer algún trabajo. Recuerdo que con mi amiga equis de y Verito, e incluso con la shinita, las reuniones de trabajo se tornaban un hueving completo, o al menos mucho de eso. Solo como ejemplo tenemos el trabajo de LPOO con Acosta en 4to ciclo donde con dos semanas de antelación nos reunimos a hacer el trabajo y, al final, terminamos el mismo día de la presentación haciéndolo de amanecida (programación, diapositivas y documento en Word). Cómo olvidar la temática de los famosos servlets :D

Ya así hemos ido avanzando, he ido cambiando también físicamente, quedándome calvo de a pocos (y pensar que usaba el cabello muy largo a unos 15 cms del cuello en la espalda, hasta lo usaba amarrado), aunque aún sin hoyos de calvicie qué disimular, he ido engordando (gracias a mi vida sedentaria y mi poco interés por darle uso a mi maquinaria de gimnasio que tengo a solo dos metros de mi, en mi propio cuarto) y sufriendo de migrañas casi a diario. Aún así lo he disfrutado, y mucho, pero supongo que no todos. Mis migrañas joden la vida a muchas de mis amigas. Así es que todo ha ido tornándose cambiante, y hasta sistémico le podríamos decir.

La UNI me ha cambiado la vida, agradezco a mi papá por haberme influenciado a que vaya a esa universidad que, con todo y sus problemas (de diversa índole), ha sido más que una casa, más que un hogar. Allí me he enfermado, me he curado, he aprobado y reprobado (por suerte casi ninguna vez), he criticado al sistema (con todo y marchas, con todo y lacrimógenas) y me he valido de él (me he aprovechado del comedor, del servicio médico, etc.), he estudiado y vagado (he incluso timbeado), he hecho críticas a profesores en plena clase y me he sometido a su profundo escrutinio, he disfrutado y bailado (en la fiesta de la semana FIIS), he incluso participado en eventos deportivos (el DotA cuenta como un deporte… videojuego, digo, es un juego por lo menos) y culturales (conferencias sobre todo).

La UNI lo ha sido y lo es aún todo. Esta universidad se queda en mi corazón y la ceremonia de graduación, aún con el que considero -cada vez menos- ridículo birrete y toga, será una manera de plasmar todo ese sentimiento en mi corazón y mi mente. No, no es que me ponga cursi, sino un tanto nostálgico. Gracias por todo alma máter. Gracias por todo, Universidad Nacional de Ingeniería.

Entre lo imposible y lo complejo

Realidad obscena la que me toca vivir cada cierto tiempo. Es que a veces camino ataviado de una fe endeble que me niega presentarme a una realidad evidente. No es que la montaña se aproxime a uno caminante con miedos, con la misma certeza con la que me alejo de ella en la mirada. Sucede que lo imposible se torna más fácil de aceptar cuando no se cree en uno mismo, cuando el cariño que se añora es transparente y nos atraviesa, fieramente.

La complejidad obliga a repensar el camino, a elegir entre lo probo y acorde con ese sin pensar absurdo. No se necesita subir ante lo alegre, ya que baja para estar a nuestra altura, nos sonríe, nos abraza, nos besa. Es más simple aceptar que se tiene ese calor abrasando nuestro corazón, un injerto de dulzura que respira cerca al pecho y nos susurra un golpe en forma de caricia. Es más simple solo callar para dejar hablar las palabras inexpresivas de los ojos.

Fluye por completo entre caminos dispersos de una vida que se nos va entre el querer de lo oculto, entre lo imposible y lo complejo, evitando caer apresuradamente en ese abismo desmesurado que nos tienta a lanzarnos en una caída apasible pero violenta. Es la presión que nos invita a seguir caminando y no nos deja darnos cuenta que ya no estamos caminando, sino cayendo torpemente, sin decir palabra, queriendo volar sin tener alas, como brisas sin equipaje, y emprendiendo, entre la soledad y la locura, un viaje en la mente de otro que nos sueña, sin esperar despertar.

Randy Pausch: La última lección

Imagina que te anuncian que en breve morirás y debes dictar, sin ser profesor, la mejor clase de tu vida, resumiendo, desde tu perspectiva, cómo se debe vivir, qué es lo que realmente importa. ¿Dinero? El dinero no compra suficiente salud como para evitar la muerte.

En esta charla, Randy Pausch, diagnosticado con un cáncer terminal que le da, se dirige a un grupo de 400 estudiantes, en septiembre de 2007, donde da sus apreciaciones de vida, sus tips de cómo vivir. Si bien muchos de nosotros tenemos presentes muchas de estas cosas, a veces las olvidamos o no las queremos ver (y hago un mea culpa con esto).

Randy, murió menos de 1 año después (el 25 de julio de 2008), pero nos muestra que aún, por más adultos que seamos, no dejamos de aprender, no dejamos de escuchar o de leer consejos. Gracias, Randy, tu experiencia de vida ayudará a muchos, tu humor y esas ganas de vivir, sin dejarse arrasar por la tristeza o el desánimo, son dignos de admiración. Vean el video.

Extracción de las muelas del juicio

Ya había oído distintas versiones sobre la extracción de muelas del juicio, sin embargo pensaba poder saltarme ese sufrimiento puesto que no era muy dado de ir por el dentista. Después de más de 10 años volví a los campos dentista, primero para compensar el daño de mis dientes hecho por las amalgamas puestas a petición de mi papá, lo cual se puede decir que no era muy estético… y más aún considerando que las tenía en casi 16 dientes xD.

No era muy dado de la limpieza bucal, la pereza por tener que cepillarme luego me hizo pagar las consecuencias tanto física como económicamente. Tampoco es que tuviera los dientes podridos o picados, pero los recambios me salieron bastante caros, aunque esta vez lo pagué yo y preferí ponerle resina.

Antes de los brackets ahora el paso a dar era el de la extracción de las muelas del juicio, llamadas por los dentistas: terceras molares, de modo que fui y ya. Teóricamente mi ortodoncista (es decir, el dentista que pone los brackets -correctores, fierros, etc.) me dijo que solo debían irse los de abajo, pero a la hora de la hora hoy (ya ayer en realidad) voy a mi cirujano dentista y me dice que lo ideal sería que se vayan también las muelas del juicio de arriba, para que así los pares de dientes no queden solos y se dañen las encías, bla bla…

Me emocioné y le dije que normal, luego de un rato reflexioné y se me hizo más que era por sacar plata pero ya estaba sobre el caballo, así que caballero nomás, a darle. (En la imagen que acompaña este post puse una placa de la posición de mis muelas del juicio, esa placa la encontré en internet pero es bastante similar a mi caso en las terceras molares inferiores).

Me preguntaron sobre las sesiones. Particularmente me considero bastante cobarde en torno a tener que ir varias veces a que me hagan cosas en la boca (los dentistas), así que prefiero todo de una vez, más aún cuando lo hacen con anestia, empero esta vez no podía saltarme este paso.

Llego a la clínica, con 10 minutos después de la hora de mi cita, total… siempre me hacen esperar, aunque esta vez me llamaron para decirme que el doctor ya estaba desde las 6pm, es decir, media hora antes de la hora pactada… igual fui pero tarde, que no jodan.

Después de una espera de 5 minutos me hacen pasar al consultorio. Me doy con la sorpresa que andan arreglando la lamparita esa de la camilla del dentista… pfff, al final me sacaron los dientes así nomás, con la luz del fluorescente… Dios mio!! Con lo que pagué U_U… en fin. Luego de hacer extensiva mi decisión casi suicida y masoquista de que prefiero que me extraigan las 4 muelas de una vez, proceden a ponerme la anestesia.

Qué horror (y disculpen si la frase sono mariconada)!!! Más hincones que la mierda. Realmente doloroso. Creo que me pincharon por lo menos unas 10 veces en total, varias por lado. El sentir la anestesia fluyendo por mi cara llegando a mi cuello me generaba un dolor indescriptible y me hizo recordar el por qué odio la anestesia (por eso cuando me hacen curaciones prefiero que lo hagan sin anestesia… así me curaron unos 16 dientes).

Sentía los tirones y prefería mantener los ojos cerrados a ver al dentista con sus pinzas extrayéndome las muelas, además que tampoco podía ver mucho desde mi posición pues me habían puesto una especie de pañuelo con un orificio en el medio con el espacio suficiente para que solo se vea mi boca, de modo que me tapaba los ojos y el mentón. Según dijo el dentista (luego de pasar alcohol por la zona aún visible de los alrededores de mis labios) era para esterilizar la zona… aunque a mi también me parece que era para no ver mi cara de sufrimiento y concentrarse solo en mi boca.

Así pasaron casi 2 horas, luego que el médico puteara a los encargados de arreglar la luz porque movían abruptamente la camilla… varias veces y hacer una cirugía así era peligroso, más para mi que para el cirujano creo yo. Con la cara bastante adormecida aún y sin poder hablar para nada, me sentía completamente ridículo con la boca llena de sangre y saliva que no podía pasar, más por el dolor de garganta que por las muelas en sí ¿Garganta? Así es, el estar con la boca abierta tanto tiempo duele… más aún con la anesteis que llegó hasta allí y los jirones de los que fueron objeto mi mandídula, implicando mentón, cuello, garganta… es decir…

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A veces es bueno saber decir que NO

Ese día fui como todos los sábados de las 2 semanas anteriores a un curso que se había organizado en mi universidad. A diferencia de los veranos anteriores esta vez decidí inscribirme a sugerencia de algunos amigos y es que quería tener alguna actividad académica asociada que realizar, puesto que no mematriculé en ningún curso de mi carrera (como todos los veranos desde que ingresé) porque los profesores asignados no me convencían (en calidad) para nada.

El asunto es que la semana anterior a ese sábado (de la semana pasada) el profesor del curso taller, al cual llamaré profesor Dorian, nos había informado que la iniciativa final de nuestro pequeño cursito taller había llegado a oídos de entes universitarios de “arriba” y habían decidido que nos brindarían toda la información necesaria para poder lograr nuestro cometido que involucraría una mejora para toda la universidad.

Así fue que todos los 11 grupos se encontraban bastante emocionados con lo que podría venir y el qué cosas podríamos aprender. Sin embargo ese sábado último nos comentó que el asunto se había puesto más interesante y en lugar de durar unas 3 semanas luego de finalizado el taller (tiempo de preparación para la exposición final), éste se podría prolongar (por lo menos) un par de meses más, puesto que ahora había de por medio un concurso.

Concurso, competencia, reconocimiento. El profesor Dorian, que es un profesional que maneja mucho del tema que nos enseñaba, nos explicó, mientras nos comentaba la nueva situación, que el concurso se daría gracias a la colaboración de la oficina de Calidad Universitaria. El premio… como no podía ser de otra manera a la gente siempre le gusta ganar… ganar algo, pero ganar. El premio no podría encontrarse fuera de las preguntas de ley por parte de los alumnos.

El premio consistía (consiste, puesto que aún no ha variado y probablemente se dé ese o se engrose) en 2 PREMIOS. Así es, dos premios que serían entregados a UN solo ganador de los 11 grupos concursantes. El primer premio consiste en la OPORTUNIDAD de realizar prácticas en una empresa (X). Es decir, ese premio era tan interesante como jugar buscaminas en una intel 386, a menos que se trate de una empresa transnacional tipo Microsoft o ¿por qué no? Google.

El segundo premio consiste en salir en la radio. Omfg!!! Hacerse famoso. Bueno, tal vez podrías hacerte famoso si te entrevistan en CPN o RPP pero la radio en la cual tendrías la oportunidad de salir era “Radio Miraflores” y en la del programa del “Colegio de Ingenieros del Perú”. Creo que prefiero “La Hora del Lonchecito” pero de todas maneras es un premio a tener en cuenta porque la gente que las escucha (sobre todo la de los ingenieros) podía encontrarse interesada y funcionar como salida para que otras radios más reconocidas llamen al equipo ganador.

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Concierto de Metallica en Lima

El día martes, 19 de enero del 2010, estuve en el concierto que Metallica dió en Lima, Perú, como parte de su gira World Magnetic Tour, a finalizar en Junio. Solo puedo decir que el concierto estuvo excelente, diría alguna grosería para darle fuerza pero términos creo que sobran y ni así podrían expresar lo que se vivió ese día en el estadio de San Marcos.

Fui con un amigo del colegio, dado que mi hermano tenía una conferencia en la uni, de modo que decidí regalar su entrada a alguien que la aprecie más. Ya han de imaginar la sorpresa de mi amigo cuando le llamé para comentarle si tenía aquel día libre para acompañarme pues tenía una entrada sobrante. Lol, no hubo que rogar mucho.

Llegado el día Rafael, así se llama mi amigo de tiempos de escuela, llegó a mi casa promediando las 2pm. Aproximadamente media hora después estábamos ya en el hipermercado METRO de la avenida Colonial (cruce con Av. Universitaria), donde mi amigo tuvo que empujarse el menú METRO haciendo un mix de causa rellena con arroz porque no había almorzado. Yo, por mi parte, ya había almorzado pero en vista de su insistencia pedí una porción de crema volteada. Bueno, en realidad fueron dos porciones, pero solo comí una. Ah claro, y una botella de agua… muy light según yo.

En fin, plan de las 3:15 estábamos en el cruce de la avenida Colonial y otra que no recuerdo, en la esquina del estadio de San Marcos (caminando yo con mi porción de crema volteada y Rafael con sus dos cajas de sangría). Compramos nuestros respectivos politos, metaleros dark como debería ser, a última hora.

Por suerte (?) había llevado un polo celeste (casi fluorescente) de modo que pude ubicar con facilidad a mi amiga Diana en la cola (o quise decir: ella me ubicó a mi), quien había estado alli desde antes de las 9 am, como buena hincha. Yo, un poco más vago, dormí hasta más tarde porque sabría que me estaría guardando cola (los valores… valores!!!!, se, se).

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Saber vender ideas

Ese día en mi clase de Teoría de Decisiones aprendí una cosa muy importante gracias a mi profesor de ese ciclo, papi Puccio: Sus ideas pueden tener mucho valor pero si no la saben vender, por más buenas que sean jamás podrán ser tomadas en cuenta, ya que habrá alguien detrás de ustedes para hacerlos caer. Comenzó con la historia.

Había sido gerente comercial de una importante compañía de materiales (o de ese rubro), encargado además de la gestión de pagos a la diversidad de trabajadores en aquellos tiempos de hiperinflación en los tiempos de, ahora presidente de nuevo, Alan García, en la segunda mitad de la década de los 90.

La situación era crítica en el país y la inflación desmesurada hacía que los billetes valieran nada, por lo que bien podías llevarte tu sueldo consistente de cientos de billetes y tener muy poco que comprar. Los pagos se realizaban en la misma sede de la compañía y no disponían de un banco que funcione como agente para realizarle la entrega de sueldos a sus trabajadores.

La plana de trabajadores de la compañía constaba de diversos tipos de profesionales o personas de oficio, desde albañiles hasta ingenieros. Los pagos se realizaban siempre el mismo día a fines de mes. No pasó mucho tiempo hasta que comenzaran a ser víctimas de sistemáticos atracos perpetrados por delincuentes que conocían la bien estricta manera de operar los horarios en la compañía.

La seguridad era muy importante y los asaltantes no tenían reparos en, de seguro, llegar a usar sus armas si es que alguien oponía resistencia, por lo que la cabeza de nuestro amigo estaba en juego. “Si custodia dinero, ha de estar protegido”. La Gerencia se impacientaba y el directorio debía preparar un plan de seguridad capaz de detener de algún modo toda esta ola de asaltos y robos de dinero en el día de los pagos de los trabajadores.

El Gerente comercial, ingeniero industrial de profesión (egresado de la PUCP), decidió entonces ponerse a elaborar su plan de pagos en cronogramas distintos valiéndose de distintas características como segregación en grupos por profesión o tipo de área. El modelo, luego de ser pulcramente trabajado, estaba finalmente terminado: Un despliegue de conocimiento donde fluían no solo conocimientos de matemática y estadística, sino de gestión de tiempos y mucha, mucha inversión de materia gris.

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Fútbol peruano, crítica destructiva

No pues… ahora sale medio mundo a decir que se quieren empadronar las barras bravas, que se quiere mejorar el sistema futbolístico, que el Perú y el fútbol van a salir adelante. Por favor, soy hincha de algún equipo de este país pero tampoco me vengan con huevada y media, el Perú en fútbol nunca ha sido sinónimo de gloria. Tampoco me vengan con que México 70 y la mierda, porque ni así hemos ganado un mundial.

Siempre nos contentamos con la mediocridad de decir que “hemos ido a un mundial”, pero señores hay muchos países que han ido a un mundial. Personalmente considero que el hecho de participar en algo y no ganarlo y querer alegrarse de ello denota eso mismo: Mediocridad. Podrían criticarme diciendo que qué he hecho yo por mejorarlo, particularmente les responderé: Nada y tampoco me encuentro interesado en apoyarlo de ninguna manera.

También algunos salen con críticas de que hay que apoyar al deporte y esas mariconadas fundamentalistas en pos de un pseudo-apoyo a los valores juveniles pero … ¿a qué clase de valores se refieren? Habiendo tantos jóvenes prometedores en otras disciplinas como Karate con Jesús Tapia, Kung Fu, atletismo, ajedrez, voley, etc. Aunque bueno, el ahuevado campeón de ajedrez terminó perdiendo la cabeza por una garota tarrona.

¿Es que estamos destinados a fracasar? Yo creo que no, no en otras disciplinas distintas del fútbol. Al menos en el fútbol masculino somos poco menos que cualquier huevada. Es que realmente las mujeres son quienes nos andan dando más glorias, sino pregúntele a la pesista piurana campeona en Los Juegos Bolivarianos o si ya se ponen más marketeros: A Sofía Mulanovich o a la que ahora todo el mundo dice “la campeona” de los puños: Kina Malpartida.

Es que es increíble que incluso hayan querido hacerle problemas a la pobre de Kina porque no peleó representando al Perú. ¿Qué carajos? Si aqui nadie daba un céntimo por esa señorita, ahora medio mundo intenta colgarse del carro, incluido el presidente, diciendo que es un ejemplo para el deporte. Digo yo ¿un ejemplo de la situación tan mala por la que atraviesa nuestro deporte? Porque eso es lo que veo, el ejemplo se repite siempre: Un deportista debe andar entrenando en lugares que parecen hacinaderos de prostitutas sin implementos deportivos, durmiendo en catres que son más forro que colchón, sin recursos financieros y así… aún así esos mismos deportistas, que tienen siempre que andar pidiendo colaboración para juntar dinero para ir a representarnos, son los que más medallas nos traen. Allí hasta nuestros representantes de Olimpiadas Especiales ganan.

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Qué productivos!!!

Qué tal hueveo el del día de hoy. Comenzando porque me levanté a las 10 am, aunque intentaba que fuera hasta más tarde (es que sino luego me duermo temprano y yo prefiero ser más nocturno), luego estuve en la PC hasta cerca de la hora en que tuve que irme (claro que salí un rato de ella para almorzar), aproximadamente las 3pm, aunque se me hizo tarde y terminaron siendo las 4pm.

Llegué a la UNI como a las 4:30 pm, preciso para la entrada de mi clase de Gestión de Proyectos con, como diría Gianfranco, el excelentísimo Valdivia. El profesor no se encontraba en el salón y al ver a mis amigas, Su y Vero, en el patio, tuve por un momento la esperanza de que sería un día sin esa clase.

Lamentablemente me equivoqué, no pasaron ni 15 minutos más cuando ya estábamos en el salón recibiendo una clase magistral (?) de diferenciación como estrategia de negocio. Terminada la clase salimos al patio. Digo salimos porque éramos Vero, Su y Chama. Debíamos esperar unos 10 minutos antes de la siguiente clase: La de Diseño y Evaluación de Proyectos.

Dado que el profesor siempre se demora un rato más en iniciar la clase, fuimos al patio. Se inició la conversación, eran las 6:20 pm aprox. Con una tasa de cocoa y una chocoteja de 1 sol (una microchocoteja, completa estafa) intentaba abrigarme ante el frío incesante que daba de lleno a nuestros cuerpos ante la no poca ropa que nos abrigaba, aunque debo recordar que las medias cortas son mortales.

No recuerdo bien en qué momento fue que comenzamos a hablar de temas bastante sin sentido o que no guardaban coherencia alguna entre ellos. Una palabra clave podía desencadenar el hecho que, sin darnos cuenta, comenzáramos a hablar de otro tema completamente distinto. Así por ejemplo comenzamos con un popurrí de cirugías plásticas frikis, luego le pusimos algo de carteras o buenos lugares para comer. Luego siguieron temas de cursos y reencuentros de promo.

Cuando recuperamos el sentido de la realidad, por un SMS que le llegó a Vero, desde la clase (gentil encargo del Dr. Dueñas), nos dimos cuenta que ya eran las 7pm. Dijimos: 7:15 mejor, total el profesor recién ha llegado. Seguimos hablando de tal o cual tema, vinieron los eventos o comidas ricas que nos gustaría probar en breve. Las ganas de visitar Starbucks para un buen café, en fin… 7:30pm.

La gente comenzaba a animarse, Verónica incluso había olvidado (o quería olvidar) su ingreso al salón, yo también, para salir un día cercano a perdernos. Llegó la hora de la organización. Acordamos un día, -”Se viene un feriado”, para poder dar rienda suelta a nuestro voraz paladar. ¿Qué tal si lo complementamos con bowling? Yaaaa. Los muchachos ahora andan trabajando, la mayoría practica, de manera que algo ya le cae al bolsillo.

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